sábado, 23 de abril de 2011

Parte 3
Capítulo 1.
Se despertó sobresaltada. Le costó ubicarse. Miró instintivamente la pantalla de su celular. Estaba apagado.
No tenía idea de cuánto había dormido, ni que hora era. Por la ventana vio que ya se reflejaban las luces de una ciudad nocturna.
- Por Dios, que hora será!.- se dijo sentada en la cama.
Levantó el tuvo del teléfono, el tono estaba muerto. Igual marcó el interno de recepción y nada, ni un sonido.
Volvió a mirar hacia la ventana. Ya no se percibían las luces de neón, ahora sólo había el resplandor apagado de la noche.
Se sintió extraña. Caminó despacio hacia la ventana y corrió completamente las cortinas.
- Qué es eso?.- se preguntó abriendo asombrada los ojos.
Afuera ya no estaba la ciudad de Los Ángeles.
Salió al pasillo y bajó el único piso por la escalera.
Toda la escena había cambiado. Ni hotel, ni ciudad, sólo una calle deshabitada.
Gloria cerró los ojos un instante, pensó y por fin identificó el lugar.
- Por Dios! Es el boulevar de los sueños rotos!!!.-
Caminó un rato hasta divisar la intercepción con la ruta polvorienta proveniente del desierto, allí estaba el legendario Ford Fairlane verde metalizado.
Gloria empezó a buscar con la mirada pero no encontró a nadie más.
Llego hasta el automóvil, le dio la vuelta acariciándolo.
Toco el capot, comprobó que estaba tibio.
- Donde estas?.- pronunció en voz baja y recorrió el paisaje con la mirada.
Se inclinó sobre el volante, la llave estaba puesta. No pudo resistir la tentación, se subió y le dio arranque.
Esperó que él apareciera de repente al escuchar el sonido del motor encendido. Nada.
Metió los cambios y empezó a conducir despacio por el boulevar, en sentido contrario a la ruta.
Llegó hasta el final y se encontró con otra intercepción y un cartel  con una única  flecha que le indicaba el camino a seguir.
Lo agarró y manejó el Ford durante un tiempo interminable hacia la nada.
Con una mano buscó en la guantera y encontró los anteojos oscuros, se los puso.
De repente el paisaje volvió a cambiar, el sol brilló en el cielo y Gloria frenó de golpe cuando se encontró de frente con la playa y el mar.
Atrás se veía una especie de película trasparente que separaba el desierto anterior del lugar donde estaba ahora.
Se bajó del auto, sus pies se hundieron en la arena cálida.
Sacudió la cabeza. – Ese vodka estuvo mas que bueno, es un flash el sueño que me produjo!.- se dijo
Se sacó las zapatillas y se dirigió al mar. El agua la refrescó.
Anduvo un trecho y se detuvo, no quería alejarse mucho del auto.
Se sentó en la arena de cara al mar. Todo estaba calmo.
El sonido de pisadas y el ladrido de un perro la sobresaltaron. Pestañó y atajó el sol con el dorso de su mano.
Se quedó ahí sentada viéndolo llegar hasta ella.
Un perrito verde movía nervioso la cola alrededor de él.
- El perro es… verde!.- exclamó Gloria cuando Joey se paró junto a ella.
- Es mi sueño.- dijo él.- y a propósito qué haces tu en mi sueño?.-
- Perdón!.- protestó ella.- lo mismo te puedo preguntar yo!.-
- En fin… en algún momento nos despertaremos.-
Joey se tiro junto a ella y se acostó en la arena.
- Crees que es un sueño?, es muy raro todo esto.- pregunto Gloria
- Los sueños siempre lo son. Yo por lo pronto ya estoy cansado de caminar, me voy a quedar acá esperando despertarme, en cualquier momento voy a tener hambre y ya vas a ver…adiós  sueño!, siempre me pasa lo mismo.-
Gloria lo miró y sonrió, entonces se acordó de la cena, no tenía idea de la hora, y si Norma se olvidaba de llamarla y ella no se despertaba a tiempo?.-
- Creo que me comería….vez, ya estoy teniendo hambre, en cualquier momento te dejo sola con tu sueño.- rió Joey.
- Un momento, si me vas a dejar acá sola y se supone que esto es un sueño, te puedo pedir algo?.-
- Lo que quieras, todo vale en los sueños.- dijo haciendo una seña obscena.
- No, no, nada que ver, sólo que no puedo contar que soñé con vos y ni siquiera te besé.-
Joey se arrastró en la arena hasta quedar muy cerca de Gloria, y acercando su cara le dijo: - yo en realidad quiero besarte desde que te vi en el hotel y más vale que sea en el sueño antes que nada.-
Gloria sintió la lengua húmeda dentro de su boca y ya no pudo ni quiso pensar.
Se dejó envolver por un calor que comenzaba a quemarle la piel.
Se descubrió gimiendo mientras sus manos recorrían el cuerpo de él. Estaba  muriéndose de deseo por ese hombre que tenía montado sobre ella.
Joey dejó de besarla, se incorporó apenas para mirarla, su respiración era agitada.
- Si no lo hacemos ahora me parece que no voy a aguantar mucho más y no quiero despertarme, no quiero despertarme nunca…-
Gloria no lo dejo terminar, empezó a besarlo ella mientras le desabrochaba el pantalón.
Joey le levantó el vestido y le arrancó la bombacha tirándola a un lado.
Lo rodeó con sus piernas y se sacudió en espasmos de placer cuando lo tuvo dentro de ella.
- Por Dios! Que no me despierte ahora!.- pensaba y cerraba bien fuerte los ojos.
- Necesito que me mires, por favor no cierres los ojos!.- le pidió él.
Gloria abrió despacio los ojos, tenía mucho miedo de despertarse, pero seguía ahí, con él, amándose, y se dejó ir en busca del orgasmo.
Lo sintió correrse en su interior y fue inmensamente felíz, ahora sabía que ya no quería vivir sin ese hombre a su lado.
Se quedaron abrazados, sin hablar, acariciándose hasta que se durmieron.
La luna y las estrellas dominaban el cielo.


Capítulo 2.
Amanecía cuando Gloria despertó. Joey seguía abrazado a ella, estaba despierto mirándola.
Quiso incorporarse confundida.
- Shhh, no te muevas, quédate así, abrazada a mi un ratito más.- le susurró él.
Gloria le acarició la cara, - que esta pasando?.-
- no sé. Parece que tenías razón, esto no puede ser un sueño.- le dijo él.
- Entonces, que hacemos?.-
Joey se tendió de costado y apoyando su mano en la barbilla la miró  un largo rato.
Gloria hizo un gesto de que esperaba una respuesta.
- Ahora te volvería a hacer el amor.- le respondió y sus ojos tan verdes le quitaron el aliento.
Ella le sostuvo la mirada y sonrió mientras se quitaba el vestido quedando desnuda para él.
Se amaron hasta que el sol estuvo bien alto en el cielo, luego se vistieron y caminaron hasta el borde de la playa sentándose a la sombra de unas palmeras.
- Cómo vamos a salir de acá?.- preguntó Gloria.
- Volvamos por el camino que tomamos para llegar hasta acá, seguro pronto encontraremos la salida.-
- Tu que crees que sea este lugar?.-
- No sé que pensar, debe ser algo así como una dimensión paralela.
Gloria se aferró a su cuello. – Tengo miedo y si no podemos volver?.- estaba a punto de comenzar a llorar.
-         No, no! No te pongas así, todo va a salir bien. No tengas
miedo, estamos juntos, vamos, ven, busquemos la salida.- le dijo él acariciándola.
Anduvieron de la mano hasta el vehículo.
- Probemos a ponerlo en marcha.-
Hicieron arrancar el automóvil, - Bueno, lista para volver?.- le preguntó.
Gloria asintió con un gesto.
Joey  manejó despacio durante un rato, en sentido contrario a la playa.
- Detente por favor!.- casi gritó Gloria
Joey frenó y se quedo mirando lo que tenía frente a él.
- Mira, del otro lado esta el Boulevar?!, vos viniste por ahí?.-
- Si y de repente me topé con esa especie de cortina que se ve y terminé en la arena.- Gloria se quedo pensando un instante. – Tu no viniste por ahí?.-
- Creo que no, pero no importa eso, a ver, es como que el boulevar es un lugar intermedio entre la realidad y este lugar?.-
- Debe ser, yo salí del hotel y ya no existía nada de la ciudad.
Joey volvió a acelerar, - bueno crucemos entonces y después vemos como llegamos al hotel.
Gloria se sintió angustiada cuando cruzaron y dieron con la ruta por la que ella había manejado.
Miró a Joey y una tristeza inmensa la invadió.
- Espera, espera, no sigas!.-
- Estas bien?.-
- No Joey, yo no voy a volver, quiero quedarme acá.-
Joey se preocupó. – Gloria, espera, piensa en lo que dices, no puedes quedarte acá, no sabemos qué es este lugar.-
Gloria suspiró y respondió: - No me importa, creo que este es el lugar que siempre busque para vivir y ser felíz y no quiero volver, no puedo volver.-
- Y yo? Me vas a abandonar ahora que nos encontramos?.-
Gloria sacudió la cabeza negando.
- Tienes miedo, verdad?. Crees que cuando volvamos ya no va a pasar nada entre nosotros?.-
- Si vuelvo no creo que pueda con esto…
- No sabes!, cómo que no vas a poder, no afirmes algo así sin siquiera darme la oportunidad de demostrarte que me importas y quiero empezar algo con vos.-
- Tu eres el sueño de millones y yo no podría tener una relación con alguien así, me aterra la idea, son dos mundos totalmente opuestos y lo mejor será que vuelvas al tuyo y yo me quede en éste que será el mío.-
Lo besó en la boca y se bajó del auto.
No se volteó a mirarlo, sólo avanzó otra vez hacia la playa.
Cuando ella atravesó la línea que separaba los paisajes lo escuchó arrancar y marcharse.
Las lágrimas comenzaron a correr por su cara.
Lloró sin consuelo por todo lo que dejaba atrás, por sus amigos, por su madre que ya no estaba, por Joey.
Se tiró contra la hierba que crecía al lindero de la playa y fue entrando despacio en una inmensa oscuridad. La inconsciencia se apoderó de ella y ya no pudo reaccionar.

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