Parte 2
Capítulo 1.
Cerró su teléfono, respiró hondo tratando de recuperar la calma, su cuerpo no dejaba de temblar y ya no pudo soportarlo, largó un alarido que hizo que todos los presentes en el restaurante se voltearan a mirarla sorprendidos.
- Cuenta, cuenta ya!!! Por favor!!- dijo Claudio.
- Era Fede!- exclamó Gloria.
- Ya sabemos eso mujer, pero que te dijo?- la interrogó Marcos.
- Me voy a Los Angeles…-dijo con pausa y sus amigos abrieron
los ojos expectantes – voy a entrevistar a Joey, en privado!!!- grito al fin.
Sus amigos suspiraron.
- Suertuda!- le tiró Claudio.
- Perra!!!, es el sueño de nuestra vida, por Dios, a solas con ese
hombre!!!.- dijo Marcos y buscando al mozo con la mirada, - Una
botella de tequila, viejo, que nos tenemos que emborrachar!!.-
Los tres se rieron con ganas.
- Te lo coges, de una ehhh!!!- bromeó Marcos mientras apuraba su tequila.
- y nos cuentas todos los detalles o te matamos!.- le dijo Claudio.
- Por favor, no sean tan locas!!!, qué se creen que soy!.-
- Una puta perra!!! No puedes volver de los Angeles sin haberte garchado a ese tipo, te lo ordenamos!!.-
- Que no los escuche Fede!.- protestó Gloria riendo.
- Por nosotras nunca lo sabrá, pero promete que vas a intentarlo y vas a lograrlo como todo lo que te propones nena.- dijeron casi a dúo.
El mozo trajo una segunda botella y los miraba de reojo, sonriendo.
- Sí nena, nosotras tres somos bien putas!!- le dijo Claudio alzando la voz, el mozo se sonrojó y los de las mesas vecinas comenzaron a cuchichear.
Siguieron tomando hasta emborracharse como una cuba y hablaron hasta el cansancio imaginando situaciones de la entrevista.
- Que ropa vas a usar?- pregunto Marcos cuando subían a un taxi.
- Qué se yo de eso ahora!- exclamó Gloria arrastrando las palabras, sentía la boca reseca después de tanto tequila.
- No te vistas de fiesta, él es muy sencillo, si te vas muy provocativa se va a apiolar que tu intención no es la entrevista sino su pene!- dijo Claudio.
El taxista los miraba por el espejo retrovisor sorprendido.
- Pero a mi no me interesa su pene!!!- se quejó Gloria.
- mmmm qué bien mientes Gloria!!-
- Entonces llévame por favor!!! Tu le haces la aburrida entrevista y yo lo divierto!!!- largó la risotada Claudio.
- Salame!- se burló Gloria.
Se detuvieron en la casa de Gloria.
- Bajen chicos, tengo cerveza helada.- los invitó
- Si nos bajamos nos quedamos a dormir ehh?-
- La cama es grande- soltó Gloria y miro divertida la expresión del taxista.
Después de media docena de cervezas se durmieron los tres en la cama de Gloria, abrazados a ella como lo habían hecho infinidad de veces desde que la habían conocido hacia ya muchos años.
Eran el trío inseparable desde que se encontraron por primera vez en la redacción de la revista para la que trabajaban.
Horas después los despertó el ruido de Gloria vomitando en el baño.
- Eres floja niña!- le dijo Claudio, apoyado en el marco de la puerta.
- Ven, cepíllate los dientes que te preparo un buen café.- le dijo Marcos ayudándola a incorporarse.
Salieron los dos del baño para preparar el desayuno.
- Cuando viajas?- pregunto Claudio alcanzándole una taza de café.
Marcos golpeo una banqueta para que ella se sentara allí.
- El miércoles.
- Dios, faltan apenas dos días.-
- No vayas hoy a trabajar, nosotros le decimos a Fede que estas descompuesta de tanto pensar cómo la vas a pasar revolcándote con Joey!- se rió Claudio.
- Idiota!.-
- No, en serio, quédate la mañana en la cama, al mediodía venimos a buscarte para almorzar y nos vamos de Shopping, tienes que renovar tu guardarropas para ese viaje.- dijo Marcos.
- Ay sí por favor!!, muero por usar mi platino nueva!!.- comentó feliz Claudio.
Apenas se fueron, Gloria volvió a tenderse en la cama y se durmió profundamente.
Capítulo 2.
Federico la acompañó al aeropuerto.
- Apenas te acomodes en el hotel me llamas?.-
- Si, seguro!- dijo Gloria mientras revisaba sus papeles.
- Mañana al medio día te encuentras con él en el restaurante, almuerzan y después hacen la nota. A las 19 hs, llega el fotógrafo, pero no te hagas drama por eso, Joey ya coordinó con él, si quieres puedes no estar presente.-
- Joey esta hospedado en el mismo hotel?.- pregunto Gloria.
- Sí. Odia que le invadan su casa los periodistas por eso usa el hotel cuando tiene alguna entrevista-
Gloria sonrió pensando en todas las cosas que decían Claudio y Marcos el día anterior.
- Cualquier problema llamas a Norma, ella te puede ayudar.-
- Tranquilo, va a estar todo bien.-
- La nota va a salir la próxima semana así que tomate tu tiempo.-
Gloria ya no lo escuchaba, estaba muy ansiosa por subirse al avión.
Escucharon la llamada para abordar.
- No sé como voy a sobrevivir estos días sin vos.- le susurró Fede abrazándola muy fuerte.
- Lo harás, no te preocupes mi amor.-
Empezó a caminar hacia la fila mientras Federico se aferraba a su mano.
Antes de soltarla le preguntó: - Te casarás conmigo cuando vuelvas?.-
Gloria sintió que se atragantaba, la gente empezó a moverse en la fila arrastrándola.
- Sí, sí que lo haré!.- le gritó emocionada y le tiró un beso qué él hizo ademán de atraparlo en el aire.
Gloria no sabía que era la última vez en su vida que vería a Federico.
Capitulo 3.
Primero vio la cara de decepción de ese puñado de adolescentes cuando fue ella, la que bajó de la limusina, acompañada de Norma y no la persona que esperaban.
Ahora las observaba desde el bar. Mariposas multicolor revoloteando en la acera, histéricas, esperando al ídolo, prontas para tocarlo si se les permitía.
Acomodaban sus anotadores y sus lapiceras para el autógrafo y se armaban de eterna paciencia.
- Y como esta todo por Argentina?.- preguntó de pronto Norma sacándola de su ensoñación.
- Ehh, bien, todo bien, bah, como siempre!.-
Norma siguió hablando y hablando, pero Gloria apenas la escuchaba aunque en momentos hacia esfuerzo por hacerlo.
Al final se sintió tonta respondiendo como sea preguntas que no registraba y se volteo para concentrarse en la charla.
- Tu lo conoces, digo, lo has visto alguna vez de cerca?.-
- No, nunca, una vez le iba a hacer un reportaje pero al final me mandaron a Europa a entrevistar a Bono!.-
Gloria sonrió.
Los murmullos de la calle se convirtieron instantáneamente en alaridos desaforados.
- Por Dios! Están todas calientes esas niñas!!.- se quejó Norma.
Gloria la miro y pensó que a ella también le gustaría gritar de esa manera por Joey.
Norma se retiro de su asiento y se acercó a la vidriera del hotel.
- Oh por Dios!!!, oh por Dios!!.- exclamaba.
Y ahora quien es la caliente?.- se interrogó mentalmente Gloria.
- Que se corran estas pendejas, no puedo verlo.- siguió diciendo Norma.
Gloria y el camarero intercambiaron una sonrisa cómplice. Luego se puso de espaldas e hizo caso omiso a las cosas que exclama Norma, se dedicó a mirar por el espejo el espectáculo del exterior.
Era como si el movimiento que la ciudad había tenido hasta ese momento, ya no existiera.
Sólo chicas estrujándose una contra otra para poder estar más cerca de Joey.
Un torbellino humano, incontrolable y Joey ahí, firmando cada papel que pusieron ante su mano, dejándose besar por las más osadas que eludían la seguridad, posando para las fotos.
Norma volvió a la barra.- Por Dios, este tipo sí que hizo un pacto con el Diablo!!, esta siempre igual, no envejece nunca el hijo de puta!.-
El gerente del hotel hizo su aparición y nervioso mandó que se despejara la entrada.
Joey entró acompañado de su guardaespaldas, rescatado por el personal de seguridad que trabajaba en el hotel.
Capítulo 4.
Se acomodó la remera que habían intentado arrancarle sus fans riéndose con ganas y avanzó hacia el gerente que lo esperaba para darle la bienvenida.
Fue un instante, apenas un par de segundo. Sus ojos verdes se cruzaron con la mirada de Gloria que estaba sentada en una banqueta al fondo del bar.
Gloria sintió que el aire le faltaba, no podía respirar, el corazón quería salirse de su pecho.
Joey sonreía aun, mostrando sus dientes chiquitos, que ella siempre había amado.
- Te miro, por favor, y cómo te miró.- dijo Norma codeándola.
Joey le prestó atención al gerente, le estrechó la mano, asintió y volvió su mirada hacia Gloria acercándose a su guardia y hablándole al oído.
El guardia miró a su vez hacia el bar y le respondió a Joey que ya caminaba hacia el ascensor.
El hombre no acompaño a Joey, se volvió y caminó hacia el bar en dirección a las dos mujeres.
- Señorita, el Sr. Gray, le da la bienvenida a nuestro país y dice que entiende que usted, con el cambio horario, seguramente esta muy cansada pero que le sería muy grato que lo acompañe a cenar.- dijo, plantándose ante Gloria, en un castellano entrecortado pero muy entendible.
Gloria no podía articular una respuesta. Buscaba las palabras en su cabeza y sabía que tenía que encontrarlas pronto o comenzaría a babear como una boba, pero sólo miraba al hombre sin lograr emitir una frase.
En su cabeza sólo estaba la imagen de esos ojos verdes que la habían mirado sólo un instante y le quemaban en el alma.
Norma acertó en socorrerla.-
- Muchas gracias, trasmítale al Sr. Gray que la señorita Gloria acepta la invitación, a las 20.30 le parece bien?.-
El guardaespaldas asintió y se retiró.
- Despabílate amor!.- le dijo haciendo sonar sus dedos ante el rostro de Gloria.- Ey camarero traiga dos vodkas ya!.-
- Ahora, nos chupamos este vodka, que buena falta nos hace, te vas a tu habitación, duermes dos horas, luego yo te llamo, te bañas y bajas al vip a cenar con semejante pedazo de hombrecito!!!.- continúo diciendo y Gloria volvía lentamente a la realidad. – Y luego… Dios proveerá!!.- y largó la carcajada.
Gloria deseo con todas sus fuerzas tener a Claudio y Marcos en ese momento. Apuró el trago hasta el fondo.
Sus piernas le seguían temblando cuando cerró la puerta de su habitación y se quedó apoyada en ella pensando.
Recordó a su mamá, siempre acompañándola. El día que habían ido juntas al recital. Todas las charlas, la infinidad de veces que le había prometido que iba a hacer lo que fuera necesario para que ella sea muy felíz! Y siempre había cumplido sus promesas.
Cuando se despidieron en Perú, porque su mamá había decidido quedarse una semana más en las ruinas del Machu Pichu, el abrazo fuerte que se dieron en el aeropuerto y cuando atendió la llamada que le informaba que el avión en el que su madre volvía a casa se había estrellado y no encontraron sobrevivientes.
Sintió sus mejillas húmedas, estaba llorando sin consuelo.
Se tiró a la cama boca abajo y continuó llorando hasta que se durmió.
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