lunes, 11 de abril de 2011


BILLIE JOE ARMSTRONG…EL GRAN PROVOCADOR.

Billie Joe se calza su vestido de lentejuelas y se apoya en el marco de la puerta del teatro donde su obra “American Idiot” crece cada día a firmar autógrafos,  con una expresión en su cara que denota que ya sabe,  de sobra, que sus seguidores comen de su mano.
Sus fans corren a sus computadoras, suben las fotos al Facebook y hacen arder las redes sociales donde llueven los comentarios.
Billie sonríe, el título de Gran Provovador,  que alguna vez ostentaron Freddy Mercury o Mick Jagger ahora le pertenece y así será hasta que se retire de los escenarios.
Pero de eso, apuesto, falta una infinidad de años aún.

Las bandas que nacieron y crecieron durante el movimiento punk de fines del siglo XX se hundían y ahogaban en sus excesos de drogas y vida promiscua al despertar del nuevo milenio.

El muchacho de ojos verdes, delineados hasta el hartazgo, no dudaría en aferrarse,  junto a su banda,  a los maderos de la evolución.
La acertada elección de Billie los llevaría a hacer pié y tocar por fin tierra firme.
La era Bush estaba en su apogeo, la invasión a Irak, la explosión de las Torres gemelas y la manipulación de los medios de comunicación le darían  el argumento preciso para elegir  el nuevo camino que comenzaría a transitar Green Day en su afán por sobrevivir.
El oportuno robo de los temas grabados para  Cigarettes and Valentines, fue el detonante que necesitaba Billie Joe para cambiar el rumbo de la historia.


Atrás quedaban los chicos de Berkeley, que subían a los escenarios de remeras y jeans, viajaban en la camioneta del padre de Tré, se hospedaban en la casa de sus fans e  iniciaban guerras de barro en los recitales.

Billie Joe era  detenido por exhibicionista  al aparecer desnudo, sólo con su guitarra, arriba de un escenario y más tarde por conducir borracho como una cuba.
Ahora habían crecido y sabían lo que querían.
Así, con su American Idiot, vino la nueva imagen que se convirtió en un sello registrado.
Billie se calzó los zapatos de plataforma, se vistió de negro, se ajustó el nudo de una corbata roja y salió al ruedo.
Con este nuevo disco y las giras internacionales, dejan de ser definitivamente un grupo de elite para convertirse en una banda que apunta a las masas y da en el blanco.
Lo que se venía gestando desde Warning comienza a ver la luz de la realidad.


Ya ni las críticas lo detienen, el chico travieso se salió con la suya y aunque funcionen como una banda consolidada en sus relaciones personales cuando están en acción queda bien claro quién es el capitán.
Green Day es ahora una gran empresa donde cada uno cumple su rol y Billie Joe se consolida en su espacio de administrador absoluto de ese torbellino que se reproduce en cada show.
El conejo, consumidor incansable de cerveza, hace su retirada y las luces se apagan para encenderse nuevamente mostrando el salto mágico de Billie al entrar al espectáculo.
Adulador de nacimiento, arenga a su público hasta hacerlos delirar.
Los invitará a subir al escenario, no dudará en besarlos en la boca sin hacer distinción de sexo, los hará cantar, participar y hasta los premiará con la réplica de una de sus tantas guitarras.
Billie se revuelca en el piso y hasta simula masturbarse mientras todos contienen el deseo de meterse en sus pantalones si pudieran.
Los mira con su mejor cara de pervertido y sonríe sinceramente.
El eterno adolescente es feliz,  porque sabe que cuando el recital termine, la vida de cada uno que pagó por verlos,  ya no será la misma.
Los grandes del Dookie acompañan a los jóvenes del American Idiot y a los niños del 21 st Century Breakdown y todos festejan y disfrutan, sin disturbios,  de un espectáculo inacabable.
Billie, Mike y Tré juegan al burlesque sobre las tablas y pasean por su historia musical desde el comienzo de los tiempos Green Day hasta la actualidad dejando en éxtasis a sus más fervientes seguidores.
Así sencillamente, Green Day, veinte años después del primer disco, se consolida, disfraza con habilidad extrema, el pop de punk y el producto se vende como pan caliente.
Los chicos rebeldes cosecharan premios prestigiosos,  enfundados en impecables trajes, mientras posan burlones para las fotos…

Esta vez volverán a sus hogares en limusina y brindarán con copas de champagne y hasta me parece oír su última conversación de la noche…



-         Billie que vamos a hacer mañana?.- preguntan Tré y Mike.
Billie Joe abre bien grande  sus ojos verdes, el sarcasmo se instala en su mirada y señalando al infinito responde:
-         Lo que hacemos todos los días muchachos…saldremos a conquistar el mundo!!!.-
Y corre haciendo piruetas  a los brazos de Adrienne.

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