Parte 1
Capítulo 1.
Hacía veinte días que no se veían.
Paúl y Sam habían viajado a Brasil con sus familias, mientras que Joey lo hizo a Nueva York para arreglar unos contratos.
La idea era reunirse luego, los tres en la gran ciudad, para dar una conferencia de prensa. Al día siguiente viajarían de regreso a Los Ángeles para empezar la grabación del disco nuevo.
Durante veinte años, era la primera vez que estaban tanto tiempo separados.
Paúl y Sam miraron pasmados a Joey mientras salía del ascensor.
Estaba pálido, con ojeras, más delgado que el día que se despidieron en el aeropuerto. Se le notaba en el rostro un malestar que no se podía sacudir.
Joey caminó hacia ellos sonriendo apenas. Noches sin dormir bien y una permanente jaqueca lo estaban consumiendo.
Sentía el estómago revuelto y mucha ansiedad.
Se abrazó a sus amigos.
- Ey pibe, fue una gran farra eh?- le pregunto Paúl y largó la carcajada.
- Qué estuviste tomando Joey?- interrogó Sammy poniéndose serio.
Joey se restregó la frente tratando de aliviar el dolor intenso que tenía clavado en su sien.
- Nada.- respondió
- Y ese estado en el que estás?
- No sé, no me he sentido bien desde que estoy acá en Nueva York.-
- Si quieres suspendemos la entrevista- habló Sammy.
Joey se aferró al brazo de Sammy y luego lo abrazó por el cuello, era su mejor amigo y lo había echado de menos.
- está bien, hagamos esto, ustedes acortaron sus vacaciones para venir. Total es un par de horas y ya.-
- Pero no te ves nada bien, viejo,-
- Debe ser stress, ya se va a pasar cuando entremos al estudio de grabación.-
Paul y Sammy sacudieron la cabeza pero no acotaron nada más al respecto.
Capítulo 2.
Los flashes de las cámaras fotográficas lo cegaron, la cabeza le martillaba y lo único que quería era huir de ahí, hizo un gran esfuerzo para llegar al asiento y desplomarse sobre él.
- Mañana gran titular, “Joey devastado por las drogas”, se burló Paul-, y le acomodó el revuelto pelo mientras lo tenía abrazado.
- Ahh, yá, deja de toquetearme, que sino, ya sabes cuál será el titular-.dijo Joey, intentando ser divertido y olvidarse del dolor de cabeza.
- Eso no te importaba en otros tiempos!.- le susurró Paúl haciendo voz de afeminado ofendido.
- Tampoco me importa ahora, tontita!!- respondió a la chanza Joey y se besaron.
- Manga de locos!!- suspiró Sammy sonriendo a los periodistas que ya estaban acostumbrados a estas demostraciones de los dos. –Bueno, empecemos ya.- continuó Sam.
Sam y Paul fueron sorteando las preguntas de la prensa evitando que Joey contestara, era evidente que no tenía ganas de hacerlo, así que sus amigos lo cubrieron todo lo que pudieron.
- Se te ve enfermo Joey- disparó un periodista- puede verse afectada la grabación del nuevo disco?.- concluyó.
Joey respiró hondo y una puntada penetrante parecía querer hacer explotar su cráneo, sentía la boca pastosa, bebió agua antes de empezar a hablar.
- Hace dos años que estamos trabajando sin parar, no sólo en el disco, también en otros proyectos por los cuáles estoy en esta ciudad desde hace tres semanas. Sí es cierto que no estoy de maravillas- se rió- pero mañana volvemos a Los Ángeles y …
Joey sintió que no podía seguir hablando, un estremecimiento recorrió su cuerpo y se paró tan rápido que su silla cayó de costado.
La prensa empezó a buscar el motivo que lo había hecho abandonar la respuesta a medio terminar y siguieron con su mirada a Joey.
Capítulo 3.
Caminó como un sonámbulo hacia las grandes ventanas que se desplegaban en la pared que enfrentaba a la conferencia.
Su mirada se encontró con unos ojos verdes, intensos.
Joey apoyó su mano en el vidrio y una manito, del otro lado, hizo lo mismo.
Se quedaron ahí, mirándose.
La niña sonreía y acariciaba la mano de Joey a través del ventanal.
Pudo sentir el roce de esa mano como si el vidrio no existiera entre ellos y la piel se le erizó.
- quien es?.- preguntó Paul a Sammy susurrando.
Sam hizo un gesto con los hombros indicando que no tenía ni idea.
Joey estaba hipnotizado por esa mirada, era la suya reflejada en la cara de esa niña.
Una sombra tras la pequeña lo sobresaltó.
La mujer tomó a la niña de la mano y la arrastró del lugar.
Joey, salió disparado hacia la calle tratando de no perderlas de vista.
Los periodistas y sus amigos se agolparon contra la puerta en el intento de ir tras él.
Las alcanzó antes de que lograran subirse a un taxi.
- Gloria!!- grito Joey y se estiró agarrándola del brazo e impidiendo que se escapara con la niña.
- Déjanos ir por favor- suplicó la joven.
- Ella… ella es mi hija?- preguntó sin aire Joey, haciendo caso omiso al pedido de la mujer.
- No, no lo es.- respondió enérgica Gloria.
- No me mientas, es mi hija, tiene mis ojos, mi mirada…-
La pequeña se soltó de su madre y caminó hacia Joey. Este cayó de rodillas junto a la niña y la tomó de la mano.
- Me llamo Ángela.- le dijo sonriendo.
Ángela rodeó el cuello de Joey con sus brazos y apoyó su cara a la de él.
Luego lo beso dulcemente, en la frente y acarició su boca con ternura.
Sin soltarlo, sus manitas fueron recorriendo su cabeza, su cara, luego se acercó a su oído y le dijo muy despacito: - Yo voy a sanar tus dolores papá.-
Una energía recorrió su columna vertebral y cuando las manos de Ángela se despegaron de su rostro sólo sentía un bienestar como hacía mucho que no experimentaba.
La jaqueca, el nudo en el estómago, el cansancio físico y mental ya no estaban ahí, era como si nunca se hubiese sentido enfermo.
- Vamos ya Ángela!- ordenó Gloria.
Ángela corrió hacia su madre y se aferró a su pierna. Luego miró a Joey y lo saludó con su mano.
- No se vayan!!.-
- Shhh!.- expresó Gloria poniéndose un dedo en los labios.
Atrás de ellos todos trataban de escuchar y entender lo que era aquello.
Joey quiso quejarse pero no pudo.
Las dos subieron a un taxi y se fueron. Joey miró a Ángela que le tiraba besos con la mano hasta que el vehículo se perdió en el tumulto del tráfico.
Se quedo un rato más mirando a la nada y luego volvió de a poco a la realidad.
Al darse vuelta, los periodistas se le fueron encima con un torbellino de preguntas.
Joey buscó a Sammy en la multitud, pidiéndole auxilio.
Sammy lo vio de lejos y supo que lo necesitaba urgente, se abrió paso entre el gentío.
- Bueno, bueno, la conferencia se suspende, envíen las preguntas pendientes a George y tendrán las respuestas por mail a la brevedad.- dijo secamente y se llevó a Joey del lugar sin dar tiempo a reclamos.
Al llegar a la vereda del hotel, Paúl se les unió y abrazando a Joey, entraron.
-Sammy, ve a la recepción, que llamen al aeropuerto, me quiero ir ahora mismo a casa.-, luego volviéndose hacia Paúl, - Ayúdame a empacar y ni una palabra de esto.
Ambos asintieron.
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