miércoles, 27 de abril de 2011

Parte 4
Capítulo 1.
Durante cinco días se mantuvo en ese estado. Inconsciente y afiebrada, ni siquiera percibió a quienes la encontraron y la llevaron a la ciudad.
- Crees que logrará salir de este estado?.-
- Sí lo hará, sólo esta haciendo el duelo, es su manera de aislarse de lo que la lastima, cuando su cuerpo le avise que esta embarazada vas a ver como vuelve sola a la realidad.- dijo el hombre y acomodándole el cobertor le hizo una seña a la mujer para que salgan de la habitación.
Gloria se encontró en un laberinto húmedo y frío, y  no sabía cómo salir de allí. Quería gritar pidiendo ayuda pero la voz no le salía.
Caminó a tientas dándose muchas veces contra muros que le cortaban el paso.
De a ratos percibía una luz lejana pero nunca lograba alcanzarla.
Cuando ya se iba a dar por vencida se encontró de frente a un gran espejo que le devolvía su imagen, se observó detenidamente hasta que reparó que el reflejo tenía algo diferente a ella, estaba en cinta.
Gloria se acarició el vientre y pudo sentir la energía que emanaba de él.
Era el quinto día cuando comenzó a despertar.
Al principio fue todo muy confuso, veía las cosas borrosas y no lograba darse cuenta de dónde estaba.
Escuchaba gente hablando a su alrededor pero no podía visualizar sus rostros con nitidez.
- Quédate tranquila, vas a estar bien.- escuchaba que le decían.
Trataba de mantenerse despierta el mayor tiempo posible pero estaba débil y el sueño volvía a vencerla.
Al séptimo día alguien corrió una cortina y el sol le dio de lleno en el rostro, se incorporó de golpe en la cama a punto de vomitar.
Una mano le alcanzó un recipiente y la ayudó a acomodarse.
- Despacio, yo te ayudo, no te preocupes, vas a sentir vértigo pero vas a estar bien.- oyó decir a una voz de mujer.
Luego se dio cuenta que le estaban limpiando la boca y se esforzó por abrir los ojos.
- Bienvenida muchacha!.-
- Donde…donde estoy?.- preguntó con gran esfuerzo.
- En Inicio, pero ahora tienes que alimentarte, después te explicaremos.-
La mujer fue hasta la puerta y dio órdenes a alguien que salió caminando deprisa.
Rato después le trajeron comida, la mujer le ayudó a sentarse en la cama y le fue dando bocados como si fuera una criatura.
Gloria la dejó hacer, la comida le vino bien a su estómago revuelto.
Estaba terminando cuando se presentó un hombre acompañado de una muchacha muy joven.
- Mi nombre es Albert, veo que ya conoces a mi esposa Elena y ésta es nuestra hija, Cecilia.
- Qué es este lugar?.-
- Despacio, primero quiero saber si te sientes bien, si te gustó el almuerzo?.
- Sí.- dijo Gloria y se le notaba la impaciencia.
- Esto es una ciudad a la que llamamos Inicio. Todos los que vivimos acá un día encontramos el portal por el que entraste vos y el muchacho que se fue. Los que decidimos quedarnos fundamos la ciudad.
- Ustedes son…
- Humanos, sí.- se rió Albert.- Creías que éramos de otro planeta?.
- Cada uno que fue viniendo trajo algo del mundo en el que habíamos vivido, algo que podía ser destruido allá y acá nos dedicamos a cuidarlo, así fuimos recolectando cosas y creamos nuestro propio mundo pero sin contaminación, ni destrucción.- explicó Elena.
- Cuando te encontramos en la playa estabas muy mal, muy triste, tu decisión de quedarte y perder todo lo que tenías casi te cuesta la vida pero por suerte eres fuerte y encontraste el camino de regreso.-
Gloria lloró nuevamente.
La joven se acercó a ella y la abrazó muy fuerte hasta que se pudo calmar.
- No sé si hice bien.- dijo apenas
- Tómate un tiempo con nosotros, conoce la ciudad y la gente y luego decides si te quedas.-
- Entonces, puedo irme si quiero?.-
- Cuando quieras puedes irte, acá nadie te obligará a nada.-
Gloria se levantó y fue hasta la ventana tambaleándose.
Afuera el día era espléndido, se veía gente trabajando, sembrando y cuidando de los árboles, las flores y los animales.
Los niños corrían felices por un sendero que llevaba a la playa.
Se volteó y miró a Albert a los ojos y le dijo con decisión.
-         Vine para quedarme, acá quiero criar este hijo que siento dentro mío.


Capítulo 2.
Gloria pasó su embarazo disfrutando de ese mundo lleno de paz, donde no existían las diferencias entre los habitantes.
Todos se ayudaban, eran hombres y mujeres totalmente libre, sin maldad, sin egoísmos.
La incorporaron rápidamente a la sociedad  y al momento de dar a luz ya nadie recordaba que hacía apenas nueve meses que estaba con ellos.
Fue una niña hermosísima, con unos ojos verdes que miraban todo como si lo conociera desde el principio de los tiempos.
La amaron y la malcriaron traspasando todos los límites.
Desde que comenzó a manifestarse demostró que era especial, su energía era tan pura que podía calmar cualquier dolor con sólo tocar a la persona o al animal que lo padecía.
Su alma de líder era innata. Se la podía ver corriendo por la playa seguida de cuanto ser vivo había alrededor, atraídos por un resplandor que la envolvía y los invitaba a reverenciarla.
Ángela hizo inmensamente feliz a su madre y ésta pronto fue sepultando la memoria  que la seguía manteniendo unida al mundo exterior.
Cuando la niña comenzó a hablar, Gloria sólo conservaba de Joey un dulce recuerdo de los momentos íntimos que habían tenido en la playa.
Nunca lamentó no haber vuelto con él y arriesgarse a probar cómo se daban las cosas.
Afuera el mundo se desmoronaba a cada instante, allí todo era un constante inicio sin final.

sábado, 23 de abril de 2011

Parte 3
Capítulo 1.
Se despertó sobresaltada. Le costó ubicarse. Miró instintivamente la pantalla de su celular. Estaba apagado.
No tenía idea de cuánto había dormido, ni que hora era. Por la ventana vio que ya se reflejaban las luces de una ciudad nocturna.
- Por Dios, que hora será!.- se dijo sentada en la cama.
Levantó el tuvo del teléfono, el tono estaba muerto. Igual marcó el interno de recepción y nada, ni un sonido.
Volvió a mirar hacia la ventana. Ya no se percibían las luces de neón, ahora sólo había el resplandor apagado de la noche.
Se sintió extraña. Caminó despacio hacia la ventana y corrió completamente las cortinas.
- Qué es eso?.- se preguntó abriendo asombrada los ojos.
Afuera ya no estaba la ciudad de Los Ángeles.
Salió al pasillo y bajó el único piso por la escalera.
Toda la escena había cambiado. Ni hotel, ni ciudad, sólo una calle deshabitada.
Gloria cerró los ojos un instante, pensó y por fin identificó el lugar.
- Por Dios! Es el boulevar de los sueños rotos!!!.-
Caminó un rato hasta divisar la intercepción con la ruta polvorienta proveniente del desierto, allí estaba el legendario Ford Fairlane verde metalizado.
Gloria empezó a buscar con la mirada pero no encontró a nadie más.
Llego hasta el automóvil, le dio la vuelta acariciándolo.
Toco el capot, comprobó que estaba tibio.
- Donde estas?.- pronunció en voz baja y recorrió el paisaje con la mirada.
Se inclinó sobre el volante, la llave estaba puesta. No pudo resistir la tentación, se subió y le dio arranque.
Esperó que él apareciera de repente al escuchar el sonido del motor encendido. Nada.
Metió los cambios y empezó a conducir despacio por el boulevar, en sentido contrario a la ruta.
Llegó hasta el final y se encontró con otra intercepción y un cartel  con una única  flecha que le indicaba el camino a seguir.
Lo agarró y manejó el Ford durante un tiempo interminable hacia la nada.
Con una mano buscó en la guantera y encontró los anteojos oscuros, se los puso.
De repente el paisaje volvió a cambiar, el sol brilló en el cielo y Gloria frenó de golpe cuando se encontró de frente con la playa y el mar.
Atrás se veía una especie de película trasparente que separaba el desierto anterior del lugar donde estaba ahora.
Se bajó del auto, sus pies se hundieron en la arena cálida.
Sacudió la cabeza. – Ese vodka estuvo mas que bueno, es un flash el sueño que me produjo!.- se dijo
Se sacó las zapatillas y se dirigió al mar. El agua la refrescó.
Anduvo un trecho y se detuvo, no quería alejarse mucho del auto.
Se sentó en la arena de cara al mar. Todo estaba calmo.
El sonido de pisadas y el ladrido de un perro la sobresaltaron. Pestañó y atajó el sol con el dorso de su mano.
Se quedó ahí sentada viéndolo llegar hasta ella.
Un perrito verde movía nervioso la cola alrededor de él.
- El perro es… verde!.- exclamó Gloria cuando Joey se paró junto a ella.
- Es mi sueño.- dijo él.- y a propósito qué haces tu en mi sueño?.-
- Perdón!.- protestó ella.- lo mismo te puedo preguntar yo!.-
- En fin… en algún momento nos despertaremos.-
Joey se tiro junto a ella y se acostó en la arena.
- Crees que es un sueño?, es muy raro todo esto.- pregunto Gloria
- Los sueños siempre lo son. Yo por lo pronto ya estoy cansado de caminar, me voy a quedar acá esperando despertarme, en cualquier momento voy a tener hambre y ya vas a ver…adiós  sueño!, siempre me pasa lo mismo.-
Gloria lo miró y sonrió, entonces se acordó de la cena, no tenía idea de la hora, y si Norma se olvidaba de llamarla y ella no se despertaba a tiempo?.-
- Creo que me comería….vez, ya estoy teniendo hambre, en cualquier momento te dejo sola con tu sueño.- rió Joey.
- Un momento, si me vas a dejar acá sola y se supone que esto es un sueño, te puedo pedir algo?.-
- Lo que quieras, todo vale en los sueños.- dijo haciendo una seña obscena.
- No, no, nada que ver, sólo que no puedo contar que soñé con vos y ni siquiera te besé.-
Joey se arrastró en la arena hasta quedar muy cerca de Gloria, y acercando su cara le dijo: - yo en realidad quiero besarte desde que te vi en el hotel y más vale que sea en el sueño antes que nada.-
Gloria sintió la lengua húmeda dentro de su boca y ya no pudo ni quiso pensar.
Se dejó envolver por un calor que comenzaba a quemarle la piel.
Se descubrió gimiendo mientras sus manos recorrían el cuerpo de él. Estaba  muriéndose de deseo por ese hombre que tenía montado sobre ella.
Joey dejó de besarla, se incorporó apenas para mirarla, su respiración era agitada.
- Si no lo hacemos ahora me parece que no voy a aguantar mucho más y no quiero despertarme, no quiero despertarme nunca…-
Gloria no lo dejo terminar, empezó a besarlo ella mientras le desabrochaba el pantalón.
Joey le levantó el vestido y le arrancó la bombacha tirándola a un lado.
Lo rodeó con sus piernas y se sacudió en espasmos de placer cuando lo tuvo dentro de ella.
- Por Dios! Que no me despierte ahora!.- pensaba y cerraba bien fuerte los ojos.
- Necesito que me mires, por favor no cierres los ojos!.- le pidió él.
Gloria abrió despacio los ojos, tenía mucho miedo de despertarse, pero seguía ahí, con él, amándose, y se dejó ir en busca del orgasmo.
Lo sintió correrse en su interior y fue inmensamente felíz, ahora sabía que ya no quería vivir sin ese hombre a su lado.
Se quedaron abrazados, sin hablar, acariciándose hasta que se durmieron.
La luna y las estrellas dominaban el cielo.


Capítulo 2.
Amanecía cuando Gloria despertó. Joey seguía abrazado a ella, estaba despierto mirándola.
Quiso incorporarse confundida.
- Shhh, no te muevas, quédate así, abrazada a mi un ratito más.- le susurró él.
Gloria le acarició la cara, - que esta pasando?.-
- no sé. Parece que tenías razón, esto no puede ser un sueño.- le dijo él.
- Entonces, que hacemos?.-
Joey se tendió de costado y apoyando su mano en la barbilla la miró  un largo rato.
Gloria hizo un gesto de que esperaba una respuesta.
- Ahora te volvería a hacer el amor.- le respondió y sus ojos tan verdes le quitaron el aliento.
Ella le sostuvo la mirada y sonrió mientras se quitaba el vestido quedando desnuda para él.
Se amaron hasta que el sol estuvo bien alto en el cielo, luego se vistieron y caminaron hasta el borde de la playa sentándose a la sombra de unas palmeras.
- Cómo vamos a salir de acá?.- preguntó Gloria.
- Volvamos por el camino que tomamos para llegar hasta acá, seguro pronto encontraremos la salida.-
- Tu que crees que sea este lugar?.-
- No sé que pensar, debe ser algo así como una dimensión paralela.
Gloria se aferró a su cuello. – Tengo miedo y si no podemos volver?.- estaba a punto de comenzar a llorar.
-         No, no! No te pongas así, todo va a salir bien. No tengas
miedo, estamos juntos, vamos, ven, busquemos la salida.- le dijo él acariciándola.
Anduvieron de la mano hasta el vehículo.
- Probemos a ponerlo en marcha.-
Hicieron arrancar el automóvil, - Bueno, lista para volver?.- le preguntó.
Gloria asintió con un gesto.
Joey  manejó despacio durante un rato, en sentido contrario a la playa.
- Detente por favor!.- casi gritó Gloria
Joey frenó y se quedo mirando lo que tenía frente a él.
- Mira, del otro lado esta el Boulevar?!, vos viniste por ahí?.-
- Si y de repente me topé con esa especie de cortina que se ve y terminé en la arena.- Gloria se quedo pensando un instante. – Tu no viniste por ahí?.-
- Creo que no, pero no importa eso, a ver, es como que el boulevar es un lugar intermedio entre la realidad y este lugar?.-
- Debe ser, yo salí del hotel y ya no existía nada de la ciudad.
Joey volvió a acelerar, - bueno crucemos entonces y después vemos como llegamos al hotel.
Gloria se sintió angustiada cuando cruzaron y dieron con la ruta por la que ella había manejado.
Miró a Joey y una tristeza inmensa la invadió.
- Espera, espera, no sigas!.-
- Estas bien?.-
- No Joey, yo no voy a volver, quiero quedarme acá.-
Joey se preocupó. – Gloria, espera, piensa en lo que dices, no puedes quedarte acá, no sabemos qué es este lugar.-
Gloria suspiró y respondió: - No me importa, creo que este es el lugar que siempre busque para vivir y ser felíz y no quiero volver, no puedo volver.-
- Y yo? Me vas a abandonar ahora que nos encontramos?.-
Gloria sacudió la cabeza negando.
- Tienes miedo, verdad?. Crees que cuando volvamos ya no va a pasar nada entre nosotros?.-
- Si vuelvo no creo que pueda con esto…
- No sabes!, cómo que no vas a poder, no afirmes algo así sin siquiera darme la oportunidad de demostrarte que me importas y quiero empezar algo con vos.-
- Tu eres el sueño de millones y yo no podría tener una relación con alguien así, me aterra la idea, son dos mundos totalmente opuestos y lo mejor será que vuelvas al tuyo y yo me quede en éste que será el mío.-
Lo besó en la boca y se bajó del auto.
No se volteó a mirarlo, sólo avanzó otra vez hacia la playa.
Cuando ella atravesó la línea que separaba los paisajes lo escuchó arrancar y marcharse.
Las lágrimas comenzaron a correr por su cara.
Lloró sin consuelo por todo lo que dejaba atrás, por sus amigos, por su madre que ya no estaba, por Joey.
Se tiró contra la hierba que crecía al lindero de la playa y fue entrando despacio en una inmensa oscuridad. La inconsciencia se apoderó de ella y ya no pudo reaccionar.

lunes, 18 de abril de 2011

Parte 2
Capítulo 1.

Cerró su teléfono, respiró hondo tratando de recuperar la calma, su cuerpo no dejaba de temblar y ya no pudo soportarlo, largó un alarido que hizo que todos los presentes en el restaurante se voltearan a mirarla sorprendidos.
- Cuenta, cuenta ya!!! Por favor!!- dijo Claudio.
- Era Fede!- exclamó Gloria.
- Ya sabemos eso mujer, pero que te dijo?- la interrogó Marcos.
- Me voy a Los Angeles…-dijo con pausa y sus amigos abrieron
los ojos expectantes – voy a entrevistar a Joey, en privado!!!- grito al fin.
Sus amigos suspiraron.
- Suertuda!- le tiró Claudio.
                        - Perra!!!, es el sueño de nuestra vida, por Dios, a solas con ese
hombre!!!.- dijo Marcos y buscando al mozo con la mirada, - Una
botella de tequila, viejo, que nos tenemos que emborrachar!!.-
Los tres se rieron con ganas.
- Te lo coges, de una ehhh!!!- bromeó Marcos mientras apuraba su tequila.
- y nos cuentas todos los detalles o te matamos!.- le dijo Claudio.
- Por favor, no sean tan locas!!!, qué se creen que soy!.-
- Una puta perra!!! No puedes volver de los Angeles sin haberte garchado a ese tipo, te lo ordenamos!!.-
- Que no los escuche Fede!.- protestó Gloria riendo.
- Por nosotras nunca lo sabrá, pero promete que vas a intentarlo y vas a lograrlo como todo lo que te propones nena.- dijeron casi a dúo.
El mozo trajo una segunda botella y los miraba de reojo, sonriendo.
- Sí nena, nosotras tres somos bien putas!!- le dijo Claudio alzando la voz, el mozo se sonrojó y los de las mesas vecinas comenzaron a cuchichear.
Siguieron tomando hasta emborracharse como una cuba y hablaron hasta el cansancio imaginando situaciones de la entrevista.
- Que ropa vas a usar?- pregunto Marcos cuando subían a un taxi.
- Qué se yo de eso ahora!- exclamó Gloria arrastrando las palabras, sentía la boca reseca  después de tanto tequila.
- No te vistas de fiesta, él es muy sencillo, si te vas muy provocativa se va a apiolar que tu intención no es la entrevista sino su pene!- dijo Claudio.
El taxista los miraba por el espejo retrovisor sorprendido.
- Pero a mi no me interesa su pene!!!- se quejó Gloria.
- mmmm qué bien mientes Gloria!!-
- Entonces llévame por favor!!! Tu le haces la aburrida entrevista y yo lo divierto!!!- largó la risotada Claudio.
- Salame!- se burló Gloria.
Se detuvieron en la casa de Gloria.
- Bajen chicos, tengo cerveza helada.- los invitó
- Si nos bajamos nos quedamos a dormir ehh?-
- La cama es grande- soltó Gloria y miro divertida la expresión del taxista.
Después de media docena de cervezas se durmieron los tres en la cama de Gloria, abrazados a ella como lo habían hecho infinidad de veces desde que la habían conocido hacia ya muchos años.
Eran el trío inseparable desde que se encontraron por primera vez en la redacción de la revista para la que trabajaban.
Horas después los despertó el ruido de Gloria vomitando en el baño.
- Eres floja niña!- le dijo Claudio, apoyado en el marco de la puerta.
- Ven, cepíllate los dientes que te preparo un buen café.- le dijo Marcos ayudándola a incorporarse.
Salieron los dos del baño para preparar el desayuno.
- Cuando viajas?- pregunto Claudio alcanzándole una taza de café.
Marcos golpeo una banqueta para que ella se sentara allí.
- El miércoles.
- Dios, faltan apenas dos días.-
- No vayas hoy a trabajar, nosotros le decimos a Fede que estas descompuesta de tanto pensar cómo la vas a pasar revolcándote con Joey!- se rió Claudio.
- Idiota!.-
- No, en serio, quédate la mañana en la cama, al mediodía venimos a buscarte para almorzar y nos vamos de Shopping, tienes que renovar tu guardarropas para ese viaje.- dijo Marcos.
- Ay sí por favor!!, muero por usar mi platino nueva!!.- comentó feliz Claudio.
Apenas se fueron, Gloria volvió a tenderse en la cama y se durmió profundamente.



Capítulo 2.

Federico la acompañó al aeropuerto.
- Apenas te acomodes en el hotel me llamas?.-
- Si, seguro!- dijo Gloria mientras revisaba sus papeles.
- Mañana al medio día te encuentras con él en el restaurante, almuerzan y después hacen la nota. A las 19 hs, llega el fotógrafo, pero no te hagas drama por eso, Joey ya coordinó con él, si quieres puedes no estar presente.-
- Joey esta hospedado en el mismo hotel?.- pregunto Gloria.
- Sí. Odia que le invadan su casa los periodistas por eso usa el hotel cuando tiene alguna entrevista-
Gloria sonrió pensando en todas las cosas que decían Claudio y Marcos el día anterior.
- Cualquier problema llamas a Norma, ella te puede ayudar.-
- Tranquilo, va a estar todo bien.-
- La nota va a salir la próxima semana así que tomate tu tiempo.-
Gloria ya no lo escuchaba, estaba muy ansiosa por subirse al avión.
Escucharon la llamada para abordar.
- No sé como voy a sobrevivir estos días sin vos.- le susurró Fede abrazándola muy fuerte.
- Lo harás, no te preocupes mi amor.-
Empezó a caminar hacia la fila mientras Federico se aferraba a su mano.
Antes de soltarla le preguntó: - Te casarás conmigo cuando vuelvas?.-
Gloria sintió que se atragantaba, la gente empezó a moverse en la fila arrastrándola.
- Sí, sí que lo haré!.- le gritó emocionada y le tiró un beso  qué él hizo ademán de atraparlo en el aire.
Gloria no sabía que era la última vez en su vida que vería a Federico.



Capitulo 3.

Primero vio la cara de decepción de ese puñado de adolescentes cuando fue ella, la que bajó de la limusina, acompañada de Norma y no la persona que esperaban.
Ahora las observaba desde el bar. Mariposas multicolor revoloteando en la acera, histéricas, esperando al ídolo, prontas para tocarlo si se les permitía.
Acomodaban sus anotadores y sus lapiceras para el autógrafo y se armaban de eterna paciencia.
- Y como esta todo por Argentina?.- preguntó de pronto Norma sacándola de su ensoñación.
- Ehh, bien, todo bien, bah, como siempre!.-
Norma siguió hablando y hablando, pero Gloria apenas la escuchaba aunque en momentos hacia esfuerzo por hacerlo.
Al final se sintió tonta respondiendo como sea preguntas que no registraba y se volteo para concentrarse en la charla.
- Tu lo conoces, digo, lo has visto alguna vez de cerca?.-
- No, nunca, una vez le iba a hacer un reportaje pero al final me mandaron a Europa a entrevistar a Bono!.-
Gloria sonrió.
Los murmullos de la calle se convirtieron instantáneamente en alaridos desaforados.
- Por Dios! Están todas calientes esas niñas!!.- se quejó Norma.
Gloria la miro y pensó que a ella también le gustaría gritar de esa manera por Joey.
Norma se retiro de su asiento y se acercó a la vidriera del hotel.
- Oh por Dios!!!, oh por Dios!!.- exclamaba.
Y ahora quien es la caliente?.- se interrogó mentalmente Gloria.
- Que se corran estas pendejas, no puedo verlo.- siguió diciendo Norma.
Gloria y el camarero intercambiaron una sonrisa cómplice. Luego se puso de espaldas e hizo caso omiso a las cosas que exclama Norma, se dedicó a mirar por el espejo el espectáculo del exterior.
Era como si el movimiento que la ciudad había tenido hasta ese momento,  ya no existiera.
Sólo chicas estrujándose una contra otra para poder estar más cerca de Joey.
Un torbellino humano, incontrolable y Joey ahí, firmando cada papel que pusieron ante su mano, dejándose besar por las más osadas que eludían la seguridad, posando para las fotos.
Norma volvió a la barra.- Por Dios, este tipo sí que hizo un pacto con el Diablo!!, esta siempre igual, no envejece nunca el hijo de puta!.-
El gerente del hotel hizo su aparición y nervioso mandó que se despejara la entrada.
Joey entró acompañado de su guardaespaldas, rescatado por el personal de seguridad que trabajaba en el hotel.


Capítulo 4.
Se acomodó la remera que habían intentado arrancarle sus fans riéndose con ganas y avanzó hacia el gerente que lo esperaba para darle la bienvenida.
Fue un instante, apenas un par de segundo. Sus ojos verdes se cruzaron con la mirada de Gloria que estaba sentada en una banqueta al fondo del bar.
Gloria sintió que el aire le faltaba, no podía respirar, el corazón quería salirse de su pecho.
Joey sonreía aun, mostrando sus dientes chiquitos, que ella siempre había amado.
- Te miro, por favor, y cómo te miró.- dijo Norma codeándola.
Joey le prestó atención al gerente, le estrechó la mano, asintió y volvió su mirada hacia Gloria acercándose a su guardia y hablándole al oído.
El guardia miró a su vez hacia el bar y le respondió a Joey que ya caminaba hacia el ascensor.
El hombre no acompaño a Joey, se volvió y caminó hacia el bar en dirección a las dos mujeres.
- Señorita, el Sr. Gray, le da la bienvenida a nuestro país y dice que entiende que usted, con el cambio horario, seguramente esta muy cansada pero que le sería muy grato que lo acompañe a cenar.- dijo, plantándose ante Gloria, en un castellano entrecortado pero muy entendible.
Gloria no podía articular una respuesta. Buscaba las palabras en su cabeza y sabía que tenía que encontrarlas pronto o comenzaría a babear como una boba,  pero sólo miraba al hombre sin lograr emitir una frase.
En su cabeza sólo estaba la imagen de esos ojos verdes que la habían mirado sólo un instante y le quemaban en el alma.
Norma acertó en socorrerla.-
- Muchas gracias, trasmítale al Sr. Gray que la señorita Gloria acepta la invitación, a las 20.30 le parece bien?.-
El guardaespaldas asintió y se retiró.
- Despabílate amor!.- le dijo haciendo sonar sus dedos ante el rostro de Gloria.- Ey camarero traiga dos vodkas ya!.-
- Ahora, nos chupamos este vodka, que buena falta nos hace, te vas a tu habitación, duermes dos horas, luego yo te llamo, te bañas y bajas al vip a cenar con semejante pedazo de hombrecito!!!.- continúo diciendo y Gloria volvía lentamente a la realidad. – Y luego… Dios proveerá!!.- y largó la carcajada.
Gloria deseo con todas sus fuerzas tener a Claudio y Marcos en ese momento. Apuró el trago hasta el fondo.
Sus piernas le seguían temblando cuando cerró la puerta de su habitación y se quedó apoyada en ella pensando.
Recordó a su mamá, siempre acompañándola. El día que habían ido juntas al recital. Todas las charlas, la infinidad de veces que le había prometido que iba a hacer lo que fuera necesario para que ella sea muy felíz! Y siempre había cumplido sus promesas.
Cuando se despidieron en Perú, porque su mamá había decidido quedarse una semana más en las ruinas del Machu Pichu, el abrazo fuerte que se dieron en el aeropuerto y cuando atendió la llamada que le informaba que el avión en el que su madre volvía a casa se había estrellado y no encontraron sobrevivientes.
Sintió sus mejillas húmedas, estaba llorando sin consuelo.
Se tiró a la cama boca abajo y continuó llorando hasta que se durmió.

miércoles, 13 de abril de 2011

CUENTO 1

Parte 1
Capítulo 1.

Hacía veinte días que no se veían.
Paúl y Sam habían viajado a Brasil con sus familias, mientras que Joey lo hizo  a Nueva York para  arreglar unos contratos.
La idea era reunirse luego, los tres en la gran ciudad, para dar una conferencia de prensa. Al día siguiente viajarían de regreso a Los Ángeles para empezar la grabación del disco nuevo.
Durante veinte años, era la primera vez que estaban tanto tiempo separados.
Paúl y Sam miraron pasmados a Joey mientras salía del ascensor.
Estaba pálido, con ojeras, más delgado que el día que se despidieron en el aeropuerto. Se le notaba en el rostro un malestar que no se podía sacudir.
Joey caminó hacia ellos sonriendo apenas. Noches sin dormir bien y una permanente jaqueca lo estaban consumiendo.
Sentía el estómago revuelto y mucha ansiedad.
Se abrazó a sus amigos.
- Ey  pibe, fue una gran farra eh?- le pregunto Paúl y largó la carcajada.
- Qué estuviste tomando Joey?- interrogó Sammy poniéndose serio.
Joey se restregó la frente tratando de aliviar el dolor intenso que tenía clavado en su sien.
- Nada.- respondió
- Y ese estado en el que estás?
- No sé, no me he sentido bien desde que estoy acá en Nueva York.-
- Si quieres suspendemos la entrevista- habló Sammy.
Joey  se aferró al brazo de Sammy y luego lo abrazó por el cuello, era su mejor amigo y lo había echado de menos.
- está bien, hagamos esto, ustedes acortaron  sus vacaciones para venir. Total es un par de horas y ya.-
- Pero no te ves nada bien, viejo,-
- Debe ser stress, ya se va a pasar cuando entremos al estudio de grabación.-
Paul y Sammy sacudieron la cabeza pero no acotaron nada más al respecto.




Capítulo 2.

Los flashes de las cámaras fotográficas lo cegaron, la cabeza le martillaba y lo único que quería era huir de ahí, hizo un gran esfuerzo para llegar al asiento y desplomarse sobre él.
- Mañana gran titular, “Joey devastado por las drogas”, se burló Paul-, y le acomodó el revuelto pelo mientras lo tenía abrazado.
- Ahh, yá, deja de toquetearme, que sino, ya sabes cuál será el titular-.dijo Joey, intentando ser divertido y olvidarse del dolor de cabeza.
- Eso no te importaba en otros tiempos!.- le susurró Paúl haciendo voz de afeminado ofendido.
- Tampoco me importa ahora, tontita!!-  respondió a la chanza Joey y se besaron.
- Manga de locos!!- suspiró Sammy sonriendo a los periodistas que ya estaban acostumbrados a estas demostraciones de los dos. –Bueno, empecemos ya.- continuó Sam.
Sam y Paul fueron sorteando las preguntas de la prensa evitando que Joey contestara, era evidente que no tenía ganas de hacerlo, así que sus amigos lo cubrieron todo lo que pudieron.
- Se te ve enfermo Joey- disparó un periodista- puede verse afectada la grabación del nuevo disco?.- concluyó.
Joey respiró hondo y una puntada penetrante parecía querer hacer explotar su cráneo, sentía la boca pastosa, bebió agua antes de empezar a hablar.
- Hace dos años que estamos trabajando sin parar, no sólo en el disco, también en otros proyectos por los cuáles estoy en esta ciudad desde hace tres semanas. Sí es cierto que no estoy de maravillas- se rió- pero mañana volvemos a Los Ángeles y …
Joey sintió que no podía seguir hablando, un estremecimiento recorrió su cuerpo y se paró tan rápido que su silla cayó de costado.
La prensa empezó a buscar el motivo que lo había hecho abandonar la respuesta a medio terminar y siguieron con su mirada a Joey.



Capítulo 3.

Caminó como un sonámbulo hacia las grandes ventanas que se desplegaban en la pared que enfrentaba a la conferencia.
Su mirada se encontró con unos ojos verdes, intensos.
 Joey apoyó su mano  en el  vidrio y una manito, del otro lado, hizo lo mismo.
Se quedaron ahí, mirándose.
La niña sonreía y acariciaba la mano de Joey a través del ventanal.
Pudo sentir el roce de esa mano como si el vidrio no existiera entre ellos y la piel se le erizó.
- quien es?.- preguntó Paul a Sammy susurrando.
Sam hizo un gesto con los hombros indicando que no tenía ni idea.
Joey estaba hipnotizado por esa mirada, era la suya reflejada en la cara de esa niña.
Una sombra tras la pequeña lo sobresaltó.
La mujer tomó a la niña de la mano y la arrastró del lugar.
Joey, salió disparado hacia la calle tratando de no perderlas de vista.
Los periodistas y sus amigos se agolparon contra la puerta en el intento de ir tras él.
Las alcanzó antes de que lograran subirse a un taxi.
- Gloria!!- grito Joey y se estiró agarrándola del brazo e impidiendo que se escapara con la niña.
- Déjanos ir por favor- suplicó la joven.
- Ella… ella es mi hija?- preguntó sin aire Joey, haciendo caso omiso al pedido de la mujer.
- No, no lo es.- respondió enérgica Gloria.
- No me mientas, es mi hija, tiene mis ojos, mi mirada…-
La pequeña se soltó de su madre y caminó hacia Joey. Este cayó de rodillas junto a la niña y la tomó de la mano.
- Me llamo Ángela.- le dijo sonriendo.
Ángela rodeó el cuello de Joey con sus brazos y apoyó su cara a la de él.
Luego lo beso dulcemente, en la frente y acarició su boca con ternura.
Sin soltarlo, sus manitas fueron recorriendo su cabeza, su cara, luego se acercó a su oído y le dijo muy despacito: - Yo voy a sanar tus dolores papá.-
Una energía recorrió su columna vertebral y cuando las manos de Ángela se despegaron de su rostro sólo sentía un bienestar como hacía mucho que no experimentaba.
La jaqueca, el nudo en el estómago, el cansancio físico y mental ya no estaban ahí, era como si nunca se hubiese sentido enfermo.
- Vamos ya Ángela!- ordenó Gloria.
Ángela corrió hacia su madre y se aferró a su pierna. Luego miró a Joey y lo saludó con su mano.
- No se vayan!!.-
- Shhh!.- expresó Gloria  poniéndose un dedo en los labios.
Atrás de ellos todos trataban de escuchar y entender lo que era aquello.
Joey quiso quejarse pero no pudo.
Las dos subieron a un taxi y se fueron. Joey miró a Ángela que le tiraba besos con la mano hasta que el vehículo se perdió en el tumulto del tráfico.
Se quedo un rato más mirando a la nada y luego volvió de a poco a la realidad.
Al darse vuelta, los periodistas se le fueron encima con un torbellino de preguntas.
Joey buscó a Sammy en la multitud, pidiéndole auxilio.
Sammy lo vio de lejos y supo que lo necesitaba urgente, se abrió paso entre el gentío.
- Bueno, bueno, la conferencia se suspende, envíen las preguntas pendientes a George y tendrán las respuestas por mail a la brevedad.- dijo secamente y se llevó a Joey del lugar sin dar tiempo a reclamos.
Al llegar a la vereda del hotel, Paúl se les unió y abrazando a Joey, entraron.
-Sammy, ve a la recepción, que llamen al aeropuerto, me quiero ir ahora mismo a casa.-, luego volviéndose hacia Paúl, - Ayúdame a empacar y ni una palabra de esto.
Ambos asintieron.