viernes, 13 de mayo de 2011

Parte 6
Capítulo 1
Cuando el avión aterrizó, en  Los Ángeles había comenzado a caer una llovizna gris que prometía prolongarse durante toda la noche.
Joey dijo que tomaría un taxi y no quiso que Sam lo acompañara hasta su casa.
Quedaron en que se encontrarían al día siguiente, directamente en el estudio.
- Seguro que te vas directo a tu casa?.
- Si, no se hagan drama, voy a dormir a pie suelto, ahora que ha dejado de dolerme la cabeza!.- bromeó Joey.
Mientras Pául se ocupaba del equipaje, Sam acompañó a Joey hasta el automóvil.
- Me contarás algún día?.- le preguntó abrazándolo.
Joey no le respondió enseguida, sólo cuando se subió al taxi le dijo: - no estoy seguro de si puedo contarte al respecto.-
- entiendo, nos vemos mañana, ok!.-
Le dio su dirección al chofer y se acomodó en el asiento, el trayecto era largo, dormiría un rato entonces.
Se despertó cuando el vehículo empezaba a entrar en su calle.
Mientras pagaba buscó las llaves en el bolsillo del abrigo, era tarde ya y no quería llamar a María para que le abriera.
Entró despacio, tratando de no hacer ruido, seguro que María ya estaba durmiendo hacía rato.
Se sobresaltó cuando encendieron la luz de la sala antes que él terminara de llegar hasta el otro extremo.
- María, carajo! Me vas a matar de un susto!, qué haces levantada a esta hora!.-
- Y a usted le parece bonito llegar sin avisarme, menos mal que su amigo Sam me telefoneó.- lo sermoneó la mujer.
Joey suspiró elevando la mirada al techo.
- No te necesito mujer, para que te iba a llamar.-
- Ahh sí!!, me va a decir que no tiene hambre?.-
- Si tengo hambre busco comida y listo, además no quiero comer nada, quiero irme a la cama ya, mañana te doy lo que te traje de Nueva York.-
- Su amigo Sam dijo que usted no se ha estado sintiendo bien, seguro que anduvo tomando porquerías!.- siguió refunfuñando María mientras caminaba atrás de Joey siguiéndolo hasta el dormitorio.
Joey no le respondió, estaba acostumbrado a que ella estuviera todo el tiempo dándole a la lata, después de tantos años era una especie de mamá para él.
Cruzó el umbral y dio un portazo indicándole a María que ahí se acababan sus retos.
La oyó irse por el pasillo hablando entre dientes y terminó riéndose sólo de la situación.
Fue al baño y se miró en el espejo, su semblante estaba bien, ni rastros de los dolores que lo aquejaron durante tantos días.
- Recuerda matar a Sam mañana por haber llamado a María para avisarle que yo llegaba.- se dijo y se quitó la ropa dejándola tirada en el piso.
Sonrió con malicia cuando salió del baño pateando sus pantalones. María gritaría insultos en su idioma cuando, al otro día, encontrara toda la ropa pisoteada.-
Ella siempre lo hacía y él adrede tiraba la ropa y la pisaba para escucharla enojada y reírse un rato.
Después la invitaba a que desayunaran  juntos  y a ella se le pasaba el malhumor.
Joey se sentó en el borde de su cama y pensó en Gloria y Ángela. Se preguntó si las volvería a ver.
Cinco años habían pasado ya y cada día vivió en la incertidumbre de no saber si realmente había actuado correctamente alejándose de ese lugar y dejando a Gloria allí.
Ni siquiera pudo contarle a sus amigos lo que había vivido, siempre temió que nadie le creyera o que pensaran que había enloquecido definitivamente.
Pensó que si se hubiese quedado el tiempo suficiente para saber que ella estaba embarazada, la historia, ahora, sería muy distinta.
Ahora ya era muy tarde para cambiar el rumbo de las cosas, se puso la remera que usaba para dormir y se metió bajo las mantas.
Se fue durmiendo con el sonido arrullador de la lluvia que ahora se había transformado en un aguacero.


Capítulo 2.

Gloria estaba empapada cuando se deslizó dentro de la casa. Caminó descalza sin que se percibiera su presencia.
Entró a la habitación y se quedo parada junto a la cama observando a Joey dormir.
Estiró su mano para acariciarlo en el rostro. Joey se movió en sueños y pronunció algo que Gloria no  pudo descifrar.
No resistió  mucho tiempo su deseo de volver a tenerlo.
Se desnudó completamente y se acostó a su lado.
Acopló su cuerpo al de él y metiendo la mano por debajo de su remera comenzó a acariciarlo.
Joey reaccionó a las caricias pegándose más a Gloria. Estaba despierto pero se quedo muy quieto y dejó que ella lo recorriera con sus manos.
La sensación era tan agradable que se adormiló. Pasó un largo rato hasta que se volteó quedando frente a Gloria.
- Tardaste una eternidad.- le susurró y la rodeó por la cintura comenzando a besarla.
Gloria percibía la erección de él y no esperó más.
Se montó sobre Joey y lo sintió penetrarla.
El acarició sus pechos, su vientre, su espalda, colocó sus manos en las caderas de ella y le impuso un ritmo suave pero firme.
Gloria lo sentía cada vez más dentro de su cuerpo y se dejó guiar.
Joey vio desdibujarse su habitación para dar paso a un paisaje de luz verdosa, el aire se espesó y decenas de colibríes aleteaban sobre ellos.
El cuerpo húmedo de Gloria resplandecía. Ella apoyó sus manos en él y comenzó a moverse más rápido.
El contacto de sus manos, ahora, recorriéndolo desde su cuello hasta su sexo lo hizo gemir.
Gloria se arqueó y lo besó en la boca.
- Cómo haces eso?.- le preguntó él sin dejar de besarla.
Ella sonrió e incorporándose le dio intensidad a su movimiento. Sabía que Joey estaba a punto de acabar.
- Quiero que sientas lo mismo que yo.-  le dijo y lo agarró muy fuerte de las muñecas.
Joey podía percibir su sangre latiendo en sus venas mientras Gloria lo acariciaba con la yema de sus dedos.
Ella sacudió la cabeza casi imperceptiblemente y las avecitas tornasolas desaparecieron.
En el momento en que Joey eyaculaba dentro de ella una lluvia torrencial comenzó a caer sobre ellos.
Joey no podía creer lo que estaba sintiendo.
El momento era tan intenso que le cortaba la respiración y creyó que ese torrente de  agua que chorreaba por sus cuerpos lo iba a terminar ahogando.
Miró a Gloria y vio que le faltaba poco para llegar al final. Sin salirse,  la volteó quedando arriba de ella.
- más, más!!.- le pidió lamiéndole el agua que goteaba de su cara.
Joey obedeció y penetró aún más en su vagina.
Su clítoris estalló en un orgasmo y ella lo trasmitió en un grito de placer.
La lluvia fue desapareciendo de a poco a medida que la respiración de ambos se iba calmando.
Los contornos de la habitación volvieron y Joey se fue saliendo de Gloria sin prisa.
Se dejó caer junto a ella y la abrazó.
Hablaron en susurros durante un rato.
Gloria le contó todo lo que había vivido en aquel lugar desde que se separaron.
Su embarazo, la ciudad, la gente con la que lo compartía todo, cada día.
- Y eso, todo eso que apareció mientras hacíamos el amor?, parece ciencia ficción!.- le preguntó Joey.
Gloria se rió con ganas.
- No tanto, es sólo la manifestación de lo que estaba sintiendo.-
- Fue mágico!.-
- Tu también podrías hacerlo, pero no en este mundo, acá estamos tan expuesto a las presiones que nuestra energía se va oscureciendo, en cambio allá, todo es tan radiante que es fácil, aunque la intensidad de las imágenes depende de la fuerza de lo que nos está pasando.-
- Entonces, lo que sentiste conmigo fue muy fuerte!.- comentó él.
- Intensísimo!!.- le respondió y lo abrazó con sus piernas.
Se amaron hasta que comenzaba a amanecer.
Por fin se durmieron exhaustos.
Afuera la lluvia había cesado, dejando por delante un día gris y frío.


Capítulo 3.

Joey habló en sueños despertándola.
El la miraba, pero Gloria, entendió que seguía dormido.
Frotó su sexo contra el de ella, estaba muy excitado.
Le hizo el amor de una manera torpe y casi violenta. Su peso muerto sobre ella le impedía respirar con normalidad.
El, besó su cuello mordiéndola. Lo dejó hacer, sin resistirse.
La depresión invadió su pecho y la sumergió en un estado de desolación.
Lo acarició con dulzura aún sabiendo que no era a ella a quien él estaba amando en ese momento.
Cuando eyaculó, entre gemidos, pronunció el nombre de su esposa.
Las lágrimas le corrían por la cara. Era un llanto quedo. En el rostro se le notaba el dolor que estaba sintiendo.
Gloria se salió despacio de debajo de él y lo acarició hasta que se calmó y volvió a su descanso.
Era evidente que la muerte de Emy no había logrado alterar el amor que ellos se habían profesado durante todos los años que estuvieron juntos.
Gloria se quedó acurrucada junto a él, mirándolo dormir.
Sintió pena por ese hombre, que amaba, pero que nunca iba a poder abandonar su pasado para irse con ella.
Sintió pena por ella, porque tampoco podía dejar su nuevo mundo para volver a éste y vivir con él y su hija.
Entonces tomó una decisión definitiva.
Acercó su boca al oído de Joey y le habló despacio.
- Sabes que te amo y que lo que me haces sentir cuando estamos juntos es maravilloso, pero no puedo vivir en este mundo tuyo. Ya no me pertenece y Ángela se iría apagando si la saco de su lugar y si algo malo le pasara a ella no podría perdonarme nunca y tampoco a ti.-
Joey asintió dormido y ella lo besó.
- No te vayas.- dijo él, pero Gloria no supo a quién se lo estaba pidiendo.
Salió de la cama, se vistió sin dejar de mirarlo y después se fue.
En el pasillo se topó con María, que no se sorprendió de verla.
- Usted le puede hacer mucho bien a ese muchacho.- le dijo en su idioma.
- Hemos perdido el momento.- le respondió Gloria y siguió caminando hacia la puerta.
María la siguió para abrirle.
Gloria se volteó y tomándola de la mano le dijo:
- Su hija Julia, esta bien, deje de creer que esta muerta. Ella es feliz y siempre piensa en usted.-
Las piernas se le aflojaron a la mujer y tuvo que sentarse para no caerse.
- Es verdad?.- preguntó llorando.
- Sí es verdad. Le diré que usted también esta bien y que a partir de ahora ya no va a sufrir por ella.- Gloria puso su mano en el pecho de María y ésta sonrió, estaba emocionada de saber sobre Julia después de tantos años creyendo que la habían secuestrado y la habían matado.
- Cuide a Joey por favor.- le pidió y se marchó sin esperar la respuesta.
Afuera, el clima amenazaba con más chaparrones.
Caminó hasta la acera y se volvió a mirar la casa. Alzó la vista y pudo ver a Joey observándola irse, desde la ventana de la habitación.
Emy estaba junto a él, su figura se desdibujaba, la energía estaba perdiendo intensidad, pero estaba ahí y Gloria no podía luchar contra eso.
Paró  un taxi y se fue para siempre.
Adentro, Joey volvió sobre sus pasos y se sentó en la cama.
Emy lo siguió y se sentó a su lado.
- Ya estás preparado para amarla.-
Él la miró suplicante.
Ella le acarició el pelo y con sus dedos se lo revolvió.
- Debes dejarme ir Joey, nos hace mucho mal esta situación. Duele mucho, nos confunde y ninguno de los dos tiene paz si seguimos así.
Lo abrazó y él colocó su cabeza sobre su pecho.
Ella lo acunó como a una criatura y cuando sintió que se estaba durmiendo otra vez,  lo acomodó sobre la cama.
Se tendió a su lado y lo tuvo abrazado hasta que Joey se dejó vencer por el sueño.
Emy le habló en sueños - Ve por ella Joey!.- le pidió y después de besarlo fue desapareciendo hasta que ya no hubo rastros de ella.
Joey soñaba con Gloria y con Ángela corriendo por la playa rodeadas de mariposas.




Capítulo 4.

Era más del mediodía cuando se despertó.
Se quedó en la cama un rato, pensando en todo lo que había pasado la noche anterior.
El aroma de la piel de Gloria se confundía con el de Emy en su cuerpo.
Se fue sacudiendo la somnolencia y por fin logró incorporarse, caminó hasta el baño y se metió en la ducha.
El cuerpo le dolía pero no le importó, era la consecuencia de una noche de amor.
El recuerdo de haberle hecho el amor a Gloria se instaló en su mente y lo relajó.
Ya sabía exactamente que era lo que tenía que hacer.
Salió del baño y abrió la puerta de la habitación.
- María, tengo hambre!!!.- gritó
Ella se asomó al pasillo y le hizo seña que fuera a la cocina.
Él obedeció mientras marcaba el número de Sam en su celular.
- Almorzaste?.- preguntó
- Todavía no.-
-Te espero entonces, necesito que hablemos algo antes de ir al estudio.-
- Ok, ahora salgo para tu casa.-
Joey cortó y se sirvió un café.
- Que!, esta bebiendo café a esta hora?, la comida esta lista.- protestó María.
- Esperaremos a Sam.-
- Bueno, entonces voy a acomodar su cuarto.-
Joey sonrió, al rato escuchó los gritos de ella al encontrar la ropa en el piso.

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