lunes, 31 de diciembre de 2012

Javier. Ayer soñé con vos, tenías el pelo bien corto y estabas todo vestido de blanco. Era una fiesta junto al mar, era como nuestra graduación pero, como esas cosas raras de los sueños, nosotros nunca nos graduamos juntos y había gente que ni siquiera era de nuestra generación. Yo te decía que estaba en esa nefasta fiesta sólo por vos. Te tuve abrazado todo el sueño. Me desperté añorándote y consciente de que aún te sigo amando como el primer día que te vi. Hoy estas muy lejos, es muy probable que no vuelva a verte y no sabes lo mucho que me arrepiento de no haberte dicho cuando pude lo enamorada que estaba de vos, lo mucho que te quería... seguramente nuestra historia no iba a cambiar, vos ya habías decidido sobre tu sexualidad y yo me conformé con tu felicidad junto a otra gente. Ahora sólo me resta esperar una nueva vida y buscarte en ella y sólo desear compartirla con vos...porque a mi no me alcanza una vida para amarte.